maquina de escribirDesde la redacción La ausencia de un debate serio, profundo y responsable sobre la realidad del departamento y su proyección, desde el nivel social, institucional, al político partidario, ¿puede atribuirse en gran parte a la inexistencia de identidad ideológica, salvo excepciones, de las corrientes partidarias en Florida?. Esta situación se da alentada por un gobierno departamental liderado por mensajes ambiguos que llega a comparar su gestión con la de la Dictadura Militar en cuanto a obras realizadas, sin que se concrete un análisis maduro y serio de los contextos históricos. Todo se resume a lo efectista, demagógico, y hasta populista. ¿Está mal?, ¿está bien?. Lo cierto es que vivimos bajo la égida del mensaje único.

A nivel departamental, y tomando en cuenta al sistema político vale preguntarnos: ¿Qué sistema de gobierno, nos gobierna?, ¿bajo qué principios éticos se rige? ¿cuál es el sustento ideológico?.

En medio del naufragio ideológico a nivel macro del Partido Nacional que se resiste a ser encasillado a la derecha, pero tampoco va a la izquierda y no menciona un centro; en Florida, la colectividad de Oribe y Saravia comandada por Carlos Enciso, navega de derecha a izquierda, se abraza con Venezuela, mientras sus seguidores (los de Enciso) la fustigan, se abraza con jerarcas del Gobierno Nacional (léase OPP, Ministerios, entes) y por el otro lado reclama por supuestas discriminaciones, apunta y  se corta solo a nivel internacional buscando algún legitimo resultado económico para el departamento, pero publicitado como rédito partidario (China y Palestina), fustiga al Gobierno Nacional en materia económica, de salud (véase lo sucedido en el conflicto de los Pediatras), y los ejemplos pueden seguir..

Es todo y no es nada, pero sigue navegando con un aparente respaldo social indiscutible.

Todo con una displicente complicidad de la “izquierda” local, sumida en una inacción tal vez estimulada por el centralismo partidario, la carencia de contundencia en el debate legislativo departamental, el escaso peso en el debate local y una colectividad colorada que se resiste a desaparecer de la mano de algunos hombres y mujeres apegados sí a la ideología cual cóctel del Batllismo de José y Jorge; pero con escaso peso político.

En Florida, al igual que la crítica de la derecha a los denominados gobiernos populistas, el estado de las finanzas y la falta de recursos económicos se adjudica a medidas externas y no a un mal manejo de los fondos públicos.

En el plano departamental se cuestionan los números del desempleo, la situación económica general, las medidas del gobierno central a quien se ha acusado de beneficiar a departamentos afines ideológicamente despreciando al resto; en las lecturas de la realidad se realizan afirmaciones tales como “que se apronte el MIDES” para el 2017 por la “crisis” que atraviesa la sociedad, según dichos del diputado José Andrés Arocena, sólo por citar un ejemplo concreto.

No se habla de las finanzas municipales, al parecer no es un tema importante, pese a que el endeudamiento crece a pasos agigantados, que los números no cierran, que se esconden, y claramente el desfinanciamiento no responde a incumplimientos de las normas constitucionales que el Gobierno Nacional debe tener en cuenta. Los recursos han ido en aumento año tras año y período tras período.

Sin embargo el Gobierno Departamental “estatiza” el hipódromo, genera “su” propia guardia de seguridad, realiza sus propios planes de eficiencia energética apartados de la discusión técnica nacional, cambia de tecnología sin dejar de lado otra; desprecia a los centros MEC y después se abraza con sus autoridades y así en todos los ámbitos.

En Florida se discrimina a algunos medios de comunicación aplicando su  lógica de “castigo” hacia aquellos que se muestran críticos de una realidad y no ensalzan lo suficiente ni la figura ni el entorno del gobernante. Son populistas.

El gobierno departamental, guiado por un partido travestido ideológicamente, no admite la crítica y no refleja por tanto autocrítica, al decir de la politóloga guatemalteca Gloria Álvarez (aplaudida por los blancos floridenses) “político populista es cualquiera que vende humo y no enseña las raíces del problema... el populismo les dice o les maquilla que los incluye cuando realmente, lo que busca es volverlos borregos del gobierno de turno”.

¿Por qué en esta reflexión ocupa mayor espacio el partido en el gobierno departamental?. La respuesta es al menos en lo personal clara: es el único actor con rol protagónico y con libreto.

Y como sociedad evidenciamos carecer de crítica pues no asumimos la autocrítica.

Mientras tanto seguiremos al ritmo que marque la comodidad del no pensar.

Nos debemos como integrantes de esta sociedad al menos el debate respetuoso y claro, sin preconceptos, sin buenos o malos, para definir hacia dónde vamos.

Porque populistas hay en todos lados.

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